El primer paso para saber
en qué estado está tu casa.
La mayoría de los problemas del hogar no aparecen de un día para el otro. Primero dan señales: baja presión de agua, humedad, cortes eléctricos, olores, equipos que consumen más, ruidos, pérdidas pequeñas o instalaciones que ya cumplieron su ciclo.
Que incluye:
Relevamiento técnico de la vivienda:
Revisamos los sistemas principales y registramos el estado general de cada instalación.
Diagnóstico de riesgos y prioridades:
Identificamos qué está bien, qué necesita seguimiento y qué debería resolverse primero.
Informe claro para decidir rápido:
Te entregamos un resumen comprensible, sin tecnicismos innecesarios.
Plan de acción priorizado:
Ordenamos recomendaciones según urgencia, impacto y conveniencia.
Presupuesto previo para correctivos:
Si detectamos algo que requiere reparación, se cotiza antes de avanzar.
Primero diagnosticamos. Después mantenemos. Y si hay correctivos, se aprueban antes. Cero sorpresas.
¿Qué recibe el cliente?
Lectura clara del estado general de la vivienda. Detalle de riesgos detectados. Recomendaciones concretas y priorizadas. Orientación sobre qué resolver primero y qué puede esperar. Presupuesto previo si se necesitan tareas correctivas.